martes, 22 de enero de 2013

Semblanza de Laura Fernández, promotora cultural


Entusiasta, profesional e incansable son atributos que reúne Laura Fernández, joven promotora cultural gracias a quien Noctámbulos ha podido presentar algunas de sus mejores sesiones de 2012.

Con formación musical, y consciente de las dificultades que los profesionales de este rubro enfrentan en el medio mexicano, Laura se ha dedicado a apoyar la difusión del trabajo de músicos de primer nivel, desde la agencia EduMus & Gestión Cultural.

—¿Cómo empezaste a desempeñar tu labor de promoción cultural?

Laura Fernández
—Parte de dos hechos circunstanciales. Uno de ellos se refiere al trompetista y educador musical Jordi Albert, que me invitó a trabajar con él en diversos asuntos de pedagogía musical y el otro, es el curso de “Gestión de proyectos profesionales” al que asistí y que impartió Patricia Vargas en la Escuela Nacional de Música de la UNAM.

“Estos hechos orientaron los intereses y las prioridades que se habían generado de mi  vínculo con la música a través de los años. A partir de  estas  experiencias y relaciones se derivaron mis primeros trabajos de promoción musical. Recibí propuestas diversas entre las que elegí una que me permitió desarrollarme y crecer profesionalmente; dicha elección es el parteaguas de las colaboraciones que poseo hoy en día.

”He considerado importante desde el comienzo, poseer ética y ser honesta con el músico que acude en busca de concretar una colaboración a favor de su trabajo y planteo si es o no es viable colaborar y ¿por qué? Este principio es fundamental porque me ha permitido que las relaciones entre promotor y músico sean saludables y que las oportunidades para trabajar en conjunto estén disponibles.”


—¿Quiénes conforman EduMus & Gestión Cultural?

—Este proyecto nació de la crítica objetiva y del impulso de otras personas. Decidí emprenderlo con el fin de darle una identidad y una existencia concreta a esta necesidad de desempeñarme en el mundo de la música, la educación y la cultura. Después de un tiempo las necesidades y las demandas del proyecto han crecido, es por ello que está en vías de convertirse en un trabajo de equipo y no de una sola persona.

“Los músicos con lo que he colaborado son el clavecinista Lamberto Retana, el guitarrista Eloy Cruz, el cuarteto de saxofones Anacrúsax, el Quinteto Entretango, el violonchelista Gustavo Martín, el pianista Juan Antonio Santoyo, el trompetista y pedagogo Jordi Albert, el Alberto Medina Quartet y la cantante Dannah Garay.”

—Tienes formación musical, sin embargo has priorizado el apoyo en la difusión del trabajo de otros artistas, ¿a qué se debe esta característica de tu labor?

Efectivamente poseo formación musical profesional, estudié en la Escuela Nacional de Música de la UNAM, la carrera de Educación musical. Me considero afortunada por el hecho de estar en contacto con la Música en distintas situaciones y contextos, es decir, como estudiante, maestra, colega e intérprete; porque eso ha enriquecido mi desempeño actual.

“Estas situaciones me llevaron a encontrarme con la existencia de músicos y educadores con proyectos a los que les faltaba promoción, difusión y apoyo de diversas índoles. De ahí fue donde nació mi necesidad de promover y  compartir.
Muestra de la sinergia entre Laura y Noctámbulos

”Mi interés por promover este tipo de propuestas, musicales y educativas, significa para mí una puerta de oportunidades en las cuales presto un servicio para y por los músicos y pedagogos musicales para que desarrollen su labor y ésta adquiera no sólo valores como el estético y el educativo, sino también posea un valor económico remunerado. El poseer una formación musical me permite valorar el trabajo del músico y del educador desde diferentes perspectivas.

—¿Cuál es el mayor obstáculo que enfrenta una promotora como tú al desempeñarse en el medio cultural mexicano y cómo lo sortea?

Me enfrento a los conceptos que como sociedad mexicana aún poseemos con respecto a las artes, la cultura, la educación, la economía, la estética; todo aquello que gira en torno a la concepción de un quehacer artístico. Es verdad que estos conceptos se transforman constantemente, como puede ser o no de manera significativa pero a partir de estos funcionamos, nos desenvolvemos y propiciamos situaciones.

“Como promotor tienes el reto de ser un puente, una conexión que lleva el trabajo del músico y el pedagogo musical a otros. Es una labor de conciliación entre propuestas y adquisición, buscas un bien para el músico, para un tercero y para ti como agente o promotor.

”La música tiene la cualidad de afectar al ser humano, pero aquella que posee además de eso la capacidad de transformarlo, es la música que me interesa compartir a la sociedad como un bien común. Existen de igual manera propuestas pedagógicas en la música que tienen esa cualidad y capacidad ya sea para formar músicos y/o para hacer mejores seres humanos.

”Se habla de una mejoría en el estado de salud de la música, su inserción en la sociedad y en las políticas culturales del país. A través de mi propia experiencia percibo el ánimo de la gente, de aquellos que estamos involucrados y comprometidos con el quehacer artístico, cultural y educativo; no estamos siendo pasivos, estamos actuando, haciendo alianzas profesionales, generando las condiciones para desarrollar nuestras propuestas e impulsarnos unos a otros. Todo esto es un reto y espero que este ánimo continúe nutriéndose y contagiando a los distintos sectores de nuestra sociedad para mejorar día a día estas condiciones  de salud.

—¿Qué buscas en los artistas que representas?

—Compromiso con su vocación y su proyecto. Cuando me encuentro con músicos que conocen plenamente lo que hacen, la razón o el fundamento de por qué se compromete con ello, poseen el afán de ser mejores músicos y/o educadores para desenvolverse y compartir su trabajo de manera trascendental; entonces es cuando su convicción se convierte en la mía. Existe aquel encantamiento y enamoramiento con su música y mi trabajo, es una comunión entre la música y el ser humano, entre el pensamiento y las emociones, lo objetivo y lo subjetivo.

El maestro Lamberto Retana estuvo con nosotros
gracias a las gestiones de esta promotora
“Una característica particular de los músicos con los que trabajo es que tienen una relación con la educación. Trabajan en escuelas, universidades, áreas de investigación; al mismo tiempo que son intérpretes de un instrumento y forman parte de un ensamble. Esa característica nos ha permitido presentar, en ocasiones, conciertos o recitales didácticos al público, me refiero a que más allá del concierto éste se desarrolla con base en un programa musical fluido que se enriquece con una conversación entablada por el intérprete, lo que permite establecer un vínculo emotivo e intelectual entre el público, el intérprete y la música; así se consigue que el público se involucre, aprecie y se interese por la riqueza cultural y artística de las obras. Además, la gente tiene la oportunidad de conocer el instrumento, sus capacidades sonoras y su historia.”

—¿De qué manera los artistas pueden entrar en contacto contigo?

Los artistas y todos aquellos que estén interesados en el trabajo que desempeño y de los músicos con los que colaboro, pueden hacerlo a través de mi correo edumus11@hotmail.com o en Facebook si me buscan como Laura Fernnandez y como EduMus & Gestión Cultural.

—¿Cuál es el sueño profesional que desearías realizar este 2013?

El sueño y la visión profesionales que poseo de este proyecto es satisfacer las necesidades y los retos que implican hacerlo crecer y fortalecerlo. Es importante que adquiera una identidad ante la sociedad y en el ámbito que le corresponde. Habrá que madurar sus propuestas y mejorar sus servicios para los músicos y educadores musicales,  así como para aquellos que requieran de su música y su pedagogía puedan encontrar en  ellos y en EduMus & Gestión lo que necesitan y les permita vivir experiencias significativas y trascendentales.