viernes, 15 de agosto de 2014

Mareas, un proceso vital: Javier Moro

Este viernes 15 de agosto en Noctámbulos se presentará el poemario Mareas, de Javier Moro. Nacido en 1976 es, además, periodista cultural. Junto con Carlos Ramírez Kobra yTenocht40 presentaron Los salvajes de ciudad Aka, un espectáculo de poesía multimedia, en nuestro espacio en 2012.

-¿Cómo se gestó Mareas?

Mareas es el resultado de un proceso vital, un proceso en el cual traté de darle respuestas a varias interrogantes y miedos personales. Sin embargo, el resultado es una obra que busca encontrar respuestas, por un lado, y pasar revista a los resultados de esta situación. La obra, que a pesar de ser poesía, termina contando una historia; en ella el protagonista pasa por un periodo de oscuridad después de terminar una relación de pareja muy autodestructiva, caótica, en la que abundaban las noches interminables y en el que el abuso de sustancias le deja como resultado la extraña sensación de que llegó al fondo de su abismo personal.



Foto: Sonia Gadez
”A partir de esa experiencia empieza un proceso de reconstrucción, en el que busca encontrase consigo mismo y encontrar respuestas a ese proceso de destrucción y empieza a indagar en su pasado, en la forma en la que fue construyendo su visión del mundo. Esta es la segunda parte del libro, en la que el personaje busca respuestas, indaga, encuentra que las razones de su forma autodestructiva de ver el mundo se gestaron en algún momento de su juventud. A partir de eso, el personaje puede reconstruirse, reiniciar la vida, salir de la oscuridad. De alguna manera el personaje se ha transformado y puede darse cuenta que los errores son también parte de la vida, puede aceptar las culpas  y vivir con ellas: seguir.

”La tercera parte del libro, titulada Pleamar, es la más luminosa; en ella encuentra a otra persona y puede vivir la vida de una manera más plena, más feliz, por decirlo de una manera. El libro no buscaba tener un mensaje, en un principio, sin embargo puedo decir que se fue acomodando de esta manera, retratando momentos de mi vida, que le dieron sustento y sustancia. Tampoco  pretende dar una lección de vida, pero creo que el mensaje final es que todos podemos seguir con nuestra vida, darle vuelta a la página y entender que los errores son solo eso.”

-¿Cuál crees que es la diferencia sustancia sustancial entre Mareas y Los salvajes de Ciudad Aka, tu anterior poemario

Los Salvajes es un poemario basado y centrado en mi opinión sobre lo social, sobre el momento histórico que vivimos como país. Surgió del dolor y la decepción al ver lo que estaba pasando en nuestro país con el asunto de la violencia. Es un proyecto escritor a dos manos, junto a Carlos Ramírez, y que tiene una propuesta escénica posterior. Es un trabajo colectivo y con una visión social. Mareas parte de un dolor personal, de una experiencia que me tocó vivir y que traté de convertir en poesía. Es una búsqueda, también, es una toma de conciencia sobre ciertos problemas personales, pero que parte desde mi óptica personal. En ese sentido es un poemario que busca el silencio, es más tranquilo, las imágenes poéticas se construyen a partir del silencio, y el tema central es el amor, sin duda, las dudas, el miedo, la ansiedad por no encontrar las respuestas adecuadas.

-¿Con qué poetas encuentras afinidad en cuanto a tu obra?

Más  que encontrar similitudes entre lo que yo hago, creo que busco encontrarme en la obra de otros poetas, busco entender la poesía a partir de la obra de esos autores que para mí son autores que me descubren cosas con sus palabras, autores en los que me reflejo, porque me gustaría hacer cosas como lo hacen ellos, pero también porque me deslumbran con el poder de sus palabras. Autores con los que me identifico por los temas, pero también por la actitud vital, la fuerza de su espíritu, de su corazón.

”Creo que son dos formas de entender y comprender la poesía, creo que mi obra se nutre de estas dos vertientes: por un lado autores con una energía salvaje, autores que eran unas verdaderos aventureros, que les gustaba descifrar la oscuridad, los recovecos del miedo, de los excesos, como Jack Keoruac, por ejemplo, Roberto Bolaño, en su vertiente poética, o tal vez sí me voy más atrás, Rimbaud, Baudelaire, que son autores que me deslumbraron, me golpearon cuando los empecé a leer. Pero hay otra vertiente de autores que son más mesurados, más silenciosos, que trabajan la poesía como si fueran artesanos, con paciencia, dedicación, como el poeta español Antonio Gamoneda o Seamus Heaney, autores cuyo trabajo es más parsimonioso, pero no por eso menos poderoso y que me han descubierto una forma de entender y la poesía que entiende al silencio como elemento central de la poesía.”
 
-¿Cuál es tu opinión de la poesía que los jóvenes están produciendo actualmente en México?

Me parece que en México la poesía joven mexicana está viviendo un momento muy interesante. No podemos olvidar que México tiene una larga y excelsa tradición poética. Sin embargo, lo que yo veo es que los jóvenes poetas mexicanos están más interconectados con otras tradiciones poéticas, están leyendo a autores que hasta hace unos pocos años eran autores secretos, poco conocidos, lo cual por supuesto enriquece su propia visión de la poesía. También veo que tienen poco miedo a experimentar con las nuevas tecnologías de la comunicación, que son más cercanos a ellas, y que además están muy interesados en enriquecer su obra poética con otras actividades artísticas, como la danza, la música, etc. En fin, lo que veo es que hay muchos jóvenes para los cuáles la poesía sí es su estilo de vida, algo que solo me puede alegrar, pues en momentos tan oscuros como los que vivimos como sociedad, el hecho de que la poesía, el arte, sea escogida como la actividad que se va a desarrollar a lo largo de una vida, solo me puede llenar de optimismo.


Javier Moro publica, además, en su blog: http//:javiermoroh.confabularia.org Presentará Mareas el viernes 15 de agosto, a las 19:00 horas, en Noctámbulos: Centro Cultural Bella Época: Tamaulipas 202, esquina con Benjamín Hill, colonia Hipódromo Condesa. Entrada libre.